Durante el fin de semana del 25 de abril, se realizó un bendecido retiro de pastoras en Ñancúan, una localidad cercana a Osorno, donde mujeres siervas de Dios se reunieron en comunión y oración.
Esta jornada estuvo marcada por la palabra y fortaleza, volviéndonos al llamado de caminar conforme el corazón de Jesús y permaneciendo firmes en el altar del Señor. Asimismo, recordamos la importancia de llevar el mensaje de Cristo a esta nación, siendo luz y testimonio en estos tiempos, siempre con la guía y el amor del Espíritu Santo.
Sin duda, este retiro dejó huellas en cada vida presente, recordando que Dios continúa levantando mujeres dispuestas a responder a Su llamado y caminar en obediencia a Su voluntad.