El fin de semana pasado vivimos un tiempo maravilloso en Puerto Montt en nuestro primer retiro de pastoras del año, que reunió a las siervas de la zona sur: Osorno, Puerto Montt y sus alrededores. Nuestra pastora anfitriona Delgado, nos recibió en lo que terminó siendo un refugio de comunión y un gozo profundo que insufló nuevas fuerzas a nuestra fe. Fue sin duda un espacio de intimidad con el Espíritu Santo, donde el Señor nos abrazó a cada una, renovando nuestras fuerzas y afirmando el llamado en nuestras vidas.
Fuimos profundamente edificadas por la Palabra a través de nuestra pastora dueña de casa y de la apostol Isabel Fernández, quien nos acompañó desde Santiago. Hoy regresamos a nuestras iglesias y comunidades más unidas que nunca, con el corazón encendido y agradecidas con el Padre por su gracia y con cada pastora que dispuso su vida para este encuentro.
¡A Él sea toda la gloria!